PREMIO A LA INNOVACIÓN

Visita IMS
Un grupo de 30 personas del IMS (Intelligent Manufacturing Systems) ha visitado las instalaciones de Dinamic en Santpedor, como parte de la visita para conocer la industria en Cataluña y España. IMS un programa global de investigación y desarrollo sobre industria internacional (I & D) creado para desarrollar la próxima generación de tecnologías de fabricación y de procesamiento. Empresas e instituciones de investigación de la Unión Europea, México, Corea, Suiza y los Estados Unidos de América participan como socios principales en este programa.
Siguiendo el programa de visitas de la dirección del Comité Internacional del 19 al 20 de septiembre 2011, 26 representantes de alto nivel de la industria han visitado Dinamic acompañados por representantes de la agencia de la generalitat catalana ACC10 y el centro tecnológico ASCAMM.
Sr. Joan Pericas (Presidente de Dinamic) acompaño la visita por las instalaciones de la empresa. Visitando las secciones de soldadura, plegado, la pintura y granallado, el montaje y sala de exposición de productos propios.
Las capacidades de Dinamic en desarrollo de nuevos productos (I+D) y la flexibilidad en sus procesos industriales ha sido lo más valorado por estos representantes de la industria de IMS.
El equipo de Dinamic ha valorado muy satisfactoriamente esta visita, y ha animado a los representantes del IMS a acercarse a la compañia. "Compartimos nuestro corazón con aquellos que se acercan a nosotros", dijo Sr. Joan Pericas (Presidente), transmitiendo con estas palabras, el espiritu de la compañia.

ENTREVISTA A JOAN PERICAS, PRESIDENTE DE DINAMIC, EN LA PUBLICACIÓN ON-LINE DE ACC1Ó, L’ANELLA.
Asegura haber cumplido el sueño que tenía cuando hizo 14 años: tener una fábrica con 200 trabajadores. Joan Pericas, de 50 años, preside Dinamic Grup, una empresa de industria metalúrgica, con sede en Santpedor (Barcelona), que ahora cuenta con 235 empleados y que en 2009 facturó 37 millones de euros gracias a un proceso progresivo de innovación e internacionalización que ha mejorado su posicionamiento dentro del sector. Su máxima: "procura generar el máximo bienestar a tu alrededor y recogerás sus frutos".
Ideas Clave:
> Para poder crecer internacionalmente con clientes globales, hay que tratarlos como socios e involucrarlos en el proyecto.
> El proceso de innovación acompaña y apoya al de internacionalización. El impulso al desarrollo de nuevos productos, la cooperación con centros tecnológicos y los procesos internos de innovación han sido claves.
> Hay que realizar una inversión tecnológica en equipos de última generación para poder innovar en productos que sean rentables. También es importante incorporar el equipo humano necesario para desarrollar un know-how en la compañía.
- Dinamic se ha especializado en contrucciones metálicas. ¿De dónde surge la oportunidad de negocio?
Empecé a trabajar soldando en un taller de estufas cuando tenía 14 años. A los 15, le dije a mi padre que quería establecerme por mi cuenta y con 30.000 pesetas (180 euros) abrí un taller en Manresa, en un sótano. Quería hacer barandillas, pero sólo he hecho una en mi vida. A los 20, después de soldar piezas para el mundo de la automoción durante dos años, entré en el mundo de la chapa, las plegadoras y el material de punzonado. La idea era vender contrucciones metálicas a otras empresas. El sueño, tener 200 trabajadores. Hemos llegado a tener 400, aunque ahora la cifra se ha reducido a la mitad a causa de la situación económica.
- ¿Esto ha modificado vuestras líneas de negocio?
Trabajamos con tres líneas de negocio: la que engloba el concepto de intralogísticos, es decir el transporte interno de objetos como son las maletas en los aeropuertos o la paquetería; el mundo del automóvil y la construcción. En este último ámbito, hemos perdido un cliente importante para quien realizábamos sistemas de encofrados. Esperábamos que la bajada en este sector fuese del 60%, pero no del 100%. A pesar de esto, hay oportunidades por todas partes que hay que aprovechar. El fracaso no existe, sólo es un resultado. Una decisión que ahora parece negativa puede ser un éxito a los 10 años.
- Tenéis el nombre de las empresas con quienes trabajáis en la fachada de diferentes edificios de la fábrica. ¿La internacionalización empieza en casa?
Trabajamos en un ámbito global. De hecho, exportamos el 70% de nuestra producción a Brasil, Argentina, Italia o Ucrania. Queremos que nuestros clientes, que en realidad son partners, sientan que forman parte del proyecto. Con la empresa holandesa VanDerLande Industries, con 60 años de experiencia en la implementación de soluciones de logística, hemos firmado un acuerdo global que nos ha permitido abrir una pequeña planta en China, donde trabajan 24 personas, y preparar nuestro aterrizaje en Estados Unidos, concretamente en Atlanta, Georgia.
- ¿Como se aborda el mercado norteamericano en la situación actual, con un euro fuerte y una política industrial americana más proteccionista?
Lo que hace falta por encima de todo es ilusión y ganas. Para llevar adelante un proyecto debes creer en él. Es cierto que vivimos momentos de mucha dificultad, pero es precisamente ahora cuando hay que hacer cosas. Es difícil, pero no imposible. Siempre hay una parte de incertidumbre cuando empiezas una aventura como esta, pero forma parte del espíritu emprendedor y me maravilla. América no es barata, pero se trabaja 2.000 horas anuales y ofrece ciertas ventajas a los emprendedores. Tenemos pensado enviar de dos a tres personas de aquí para que formen al personal de dirección y contratar una treintena allí. El primer año, tendremos pérdidas. El segundo, esperamos que sea un año de equilibrio. Y el tercero, tenemos la esperanza de que los resultados empiecen a mejorar. Pero nunca hay nada controlado al 100%. Si fuera así, no sería industrial. Por otro lado, China es un mercado todavía más protector que el americano, aunque no lo parezca. Estamos en China para comprar materiales y traerlos aquí para poder ser más competitivos, pero también porque China es un mercado enorme, con una previsión de construcción de nuevos aeropuertos muy elevada.
- En este mismo sentido, ¿creéis que hace falta enfocar la innovación más hacia procesos o, por el contrario, desarrollar productos propios?
Hemos desarrollado las dos vertientes. Durante muchos años hemos apostado por la innovación en maquinaria. Disponemos de tecnología láser desde 1986. De hecho, tuvimos la primera máquina láser de Catalunya. Pero también creemos que, en estos momentos, para competir en el mercado mundial, hay que poder innovar en productos. Dinamic está apostando por la innovación en productos que atacan al mercado de los aeropuertos, la logística y la distribución.
- ¿Qué tipo de productos?
Por ejemplo, hemos creado un sistema de extensibles para cargas y descargas, que según VanDerLande representa el 12% en valor de todas las instalaciones que están llevando a cabo en el mundo de la distribución y la logística. Para los aeropuertos, hemos diseñado el producto más complicado para el transporte interno de maletas: la curva del transportador por banda (por cinta). El mercado europeo compró 50 millones de euros el año pasado. Nuestro objetivo para este año es vender entre 1 y 2 millones de euros para poder llegar a los 5 o 6 el año que viene. La colaboración estable con el Centro Tecnológico ASCAMM (red TECNIO) ha sido una de las llaves de nuestro empujón en innovación, puesto que nos ha ayudado a ir más allá y más rápido en el diseño de nuevos productos. Finalmente, también hemos creado, junto con la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), un sistema de filtros para aeropuertos, que está funcionando en modo prueba en Mallorca, y que evita que se formen colas largas en los controles de seguridad. En definitiva, queremos crear nuevos productos que se puedan patentar. Esto requiere un know-how importante dentro de la empresa y es lo que queremos potenciar. Hemos vivido unos años en los que todo valía, que los proyectos se acababan en tres y cuatro años. Creo que nos falta conocimiento y nos sobra información.
- ¿Qué hay que hacer para adquirir este conocimiento?
Creo que el mundo debe ser diferente. No tengo la solución para conseguirlo, pero intento hacer lo que hago por el bien de todos. Si generas bienestar a tu alrededor, recoges sus frutos. El industrial del futuro es una persona íntegra, legal, humilde, con cultura de esfuerzo y que habla un mínimo de tres idiomas. Yo soy industrial y lucharé con el máximo afán para continuar siéndolo.
